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Mostrando entradas de abril, 2017

Cumplir con el deber

La ceremonia de santificación hacía horas que había terminado. Kalem portaba el uniforme de la guardia de honor que su familia había portado desde hace varias generaciones. Caminó con lentitud hasta la fuente que adornaba el centro del patio de agua. Todo se había resuelto sin complicaciones. Las advertencias del ministro Jal sobre las exigencias de los plateados parecían haber sido infundadas. EL grupo religioso no había planteado ninguna objeción ante el pergamino de la nueva vidente. Aunque no podían bajar la guardia en ningún momento, Naliel solamente tenía 17 años, demasiado joven aún como para llevar un cargo tan importante. Su madre había sido la anterior vidente, igual que su abuela antes que ella. El cargo se hereda por las habilidades que llevan las mujeres de la familia en la sangre. Su capacidad de vislumbrar pequeños momentos del futuro era una gran ventaja… igual que una gran carga. El tiempo siempre estaba variando y reescribiéndose a sí mismo con las decisiones ...

Nuevo equipo

Dalia June se preguntaba si el sargento Julson estaría esperándola como de costumbre a la salida. Había terminado su sesión de entrenamiento diaria con el resultado esperado. Se esforzaba todos los días para estar a la altura de la misión. Su hermano había partido hace un año hasta el sector prime como avanzadilla de la humanidad para explorar los confines de aquella región. Si las cosas iban bien antes de terminar el próximo trimestre podría unirse como apoyo. Disfrutaban de una época de paz, pero siempre se necesitaban pilotos nuevos de las unidades acorazadas MU-07. Fabricados expresamente para resistir las duras condiciones del entorno. Ella era una joven promesa que superó la marca personal de cincuenta y ocho segundos en campo de entrenamiento de minas avanzadas. Como era habitual el sargento esperaba a la salida, con su reglamentaria sonrisa en el rostro en cuanto la veía. A decir verdad no sabía a ciencia cierta la razón de su espera, pero terminó por acostumbrarse a ve...

Confesión

La abadía se había vuelto una fortaleza desde su partida hace cinco años. Había sido recogido por Isaac cuando lo encontró en medio de la devastación. Su aldea había sido arrasada cuando era un niño. Las caras de sus padres, deformadas por el miedo y las lágrimas todavía perduraban en su memoria a día de hoy. En las grandes puertas de piedra pulida se alzaba un majestuoso león con las fauces abiertas. Lo recordaba más grande que la estatua alzada delante suya en esos momentos. Cuando los guardias de la pasarela iban a inspeccionarle salió el abad del edificio haciendo una pequeña seña con la mano. – No será necesario. Dejadle pasar. El interior se encontraba completamente remodelado. Había unas máquinas a los lados de la galería principal. Con un aspecto extraño. Tenían unos conductos que se escurrían como gotas de agua hacia el suelo, emulando diferentes formas y cruzándose algunas de ellas; formando un entramado que resultaba complicado de seguir a simple vista. Por s...